Las entrevistas, evaluaciones, talleres ayudan a entender el nivel de compromiso que tiene nuestro equipo. Aunque muchas veces hay características demasiado evidentes a las que no ponemos suficiente atención y que demuestran una gran falta de compromiso de parte de algunos integrantes del equipo de trabajo.
Revisando un estudio realizado por la consultora de Recursos Humanos y Gestión Empresarial Dale Carnegie, las mentiras, las quejas y los chismes son entre otras de las más dañinas características de los miembros del equipo que no se comprometen. Cuando se hablar con ellos por algunos minutos se identifican fácilmente, pues demuestran que no les interesa si la empresa va bien o va mal. Mucho ojo, que pueden estar estancando tu negocio.
A lo mejor ya te viene en mente algunas personas que aunque tienen un perfil profesional muy bueno para el equipo, con frecuencia tienen un comportamiento improductivo. Y es porque no están comprometidos contigo ni con tu emprendimiento.
Esto no pasa solo en tu equipo. Estudios demuestran que sólo el 29% de los integrantes están totalmente comprometidos y el 26% no están para nada comprometidos, incluso “activamente no comprometidos”.
A continuación 13 atributos de la personalidad de integrante que no quiere comprometerse:
- Quejas: Siempre están quejándose y nada es lo suficientemente bueno para ellos.
- Excusas: Nunca asumen responsabilidad por sus acciones y siempre dan excusas.
- Falta de entusiasmo: Cuando surge una nueva tarea o proyecto, siempre muestran el menor entusiasmo.
- No ayuda a los demás: Siempre dicen “no es mi trabajo” y jamás están dispuestos a ir más allá.
- Chismes: Destruyen la moral y la dinámica de equipo. Crea roscas dentro del equipo.
- Mentiras: Alguien que miente e inventa historia es peligroso para el equipo.
- Sabelotodo: Actúan como si supieran todo y son demasiado buenos para escuchar lo que tengas que decir.
- Independientes: Están decididos a trabajar por su cuenta. La colaboración es fundamental para prosperar como equipo.
- Irresponsable: A menudo no cumplen las fechas de entrega, llegan tarde y rompen sus promesas.
- Sin iniciativa: Espera a que le digan qué hacer.
- No hay preguntas: No están dispuestos a preguntar y aprender cosas nuevas.
- Sin crecimiento: No invierten en sí mismos para convertirse en mejores personas y crecer dentro del equipo.
- Distraídos: Se distraen fácilmente.
Es importante detectar estos “síntomas” a tiempo y trabajar en la solución para evitar que realmente se llegue a una falta de compromiso que impacte en los resultados del equipo.
Si las personas con estos síntomas son importantes para tu equipo, debemos ayudarlos como líderes a desarrollar una visión personal y encontrar cómo la visión de cada uno se puede alinear con la del equipo.
Incluso estos retos, permiten desarrollar la autoconfianza necesaria para empoderarse y así conseguir las metas que buscamos como equipo.
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